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RECOMENDACIONES EN LA PRACTICA DE LOS DEPORTES DE MONTAÑA

Con la llegada del calor, la nieve se funde y deja los prados y montañas en condiciones para una escapada en masa a este medio. En montaña, el peligro «0» no existe y siempre estamos, queramos o no, expuestos a una multitud de peligros, provenientes de múltiples factores. Algunos son de la propia persona, que deben ser controlados; son los peligros objetivos. Otros provienen de fuera de la persona: de la meteo, terreno, equipo y material, etc., son los peligros subjetivos, de los que hablaremos en otra entrada. Según un asesor médico de la Federación Vasca de Montañismo, el 80% de los accidentes podrían ser prevenidos y evitados, siendo un 20% de inevitables.

Recordar, que en caso de accidente, que puede haber sido provocado inconscientemente, otros deberán exponer sus vidas para aportar la ayuda y el socorro necesarios.

Proponemos algunas recomendaciones a tomar muy en serio a la hora de salir a la montaña, en cualquier época del año:

  1. Hay que ser conscientes de los peligros a los que vamos a estar expuestos y adoptar las medidas preventivas en cada situación y momento.
  2. Buscar información fiable, leerla y practicarla sobre cualquier aspecto de la práctica del montañismo, que nunca serán suficientes. No dejar a la improvisación nada. La excelencia en el deporte del montañismo radica en la práctica asidua del mismo en toda estación, por lo que en invierno y primavera, con nieve que cubre el suelo, el conocimiento de este meteoro es esencial.
  3. Ser muy conscientes de nuestro nivel, tanto físico como técnico, y no tratar de sobrepasarlos. Hay que tener una reserva en cartera para cualquier eventualidad y estar preparados para ellas. En montañismo, la actividad finaliza al llegar a un lugar seguro: refugio, casa. Atención a los regresos por carretera conduciendo agotados de la actividad.
  4. Preparar concienzudamente la excursión, obteniendo información sobre el itinerario, vía de escalada o barranco, a ser posible de compañeros de fiar que ya la hayan hecho previamente. Me atrevería a decir que hay que desconfiar, por principio, de lo que esté escrito en Internet o saberlo filtrar adecuadamente.
  5. No salir nunca solo a la montaña. Dejar siempre dicho a alguien (familia, amigos, Club de montaña) dónde tenemos pensado desarrollar nuestras actividades y respetar la planificación. Si pasamos o pernoctamos en algún refugio, dejar dicho a los guardas que vamos a hacer.
  6. Informarse sobre la meteorología de la zona a visitar. Recordar que en montaña la meteo puede ser variable. Ojo a las tormentas a distancia en el caso de barrancos con cuencas hídricas importantes.
  7. Llevar consigo material adecuado y en buen estado para la actividad prevista, así como para solventar cualquier incidencia. Y, obviamente, saberlo utilizar correctamente.
  8. Ser consecuente con uno mismo y no querer realizar actividades superiores a sus posibilidades, tanto técnicas como físicas, ya que de olvidarlo se pueden desencadenar accidentes.
  9. Actualmente confiamos mucho en la tecnología: teléfono móvil, GPS. Llevar las baterías bien cargadas y de recambio en la mochila. Es imprescindible saber manejar un mapa, brújula y altímetro (altura y presión barométrica).
  10. Llevar consigo un botiquín que permita, en caso de alguna emergencia, poder actuar debidamente. Ver el siguiente enlace de este blog: Botiquín modular de montaña.
  11. Conocer los números de emergencia de los grupos de rescate de la zona (062 para la Guardia Civil, 080 para bomberos Generalitat Catalunya, entre otros), o el 112, como número de emergencia general.
  12. En caso de accidente, hay que proteger al herido de otros peligros y del frío. Tapar y abrigar perfectamente al accidentado (sacos, anoraks, manta de aluminio), ya que en su estado pierden fácilmente calor, agravando la situación.
  13. Ante un accidente, no perder nunca la calma. Dominar siempre la situación. Ante este tipo de situaciones, la gente tiende a ponerse nerviosa y actuar sin método. Conservar la sangre fría y actuar en consecuencia, huyendo de las improvisaciones (por lo que anteriormente habrá que haber practicado mucho).
  14. No dar bebidas alcohólicas a los accidentados y, hasta no saber qué les pasa, mejor no dar agua, sobre todo en ambientes fríos, ya que tras una fase cálida (vasodilatación periférica) perderán calor, agravando la situación.
  15. Querer sobrevivir firmemente, ya que si nosotros mismos abandonamos, será más difícil sobrevivir en caso de accidente (ejemplos: «Viven» (accidente de aviación en los Andes), «Tocando el vacío» de Joe Simpson, «Vol de nuit» de Saint Exupéry).

Fuentes:

Rodés Muñoz, P. Algunas recomendaciones, en ALUDES (3ª edición). Ediciones Ergon. Madrid 2002.

Decálogo de seguridad en montaña de la Guardia Civil.

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