Skip to main content

LA CONQUISTA DE LA ALTITUD y EL MAL DE MONTAÑA

Navegando por Internet, buscando otras cosas (aludes), nos apareció esta publicación, el semanario catalán Badalota (defensor dels interessos morals i materials de l’Arboç i sa comarca), donde durante los últimos meses de 1924 se publican un par de artículos, firmados por F. Fedhac, sobre el Himalaya y la Conquista de la altitud y su problemática sobre la salud.

Portada del semanario BADALOTA

Portada del semanario BADALOTA. Enlaces a los artículos mencionados, en el apartado de «Fuentes».

Nos gustaría dejar constancia, en esta entrada, de cómo se veían e interpretaban en dicha época algunos aspectos de los problemas en la salud de los que ascendían a altas cotas hace casi 96 años.

En la primera parte habla de la atracción de los humanos hacia estas montañas centroasiáticas situadas entre las llanuras tropicales y abruptas del sur y de la altiplanicie del Tíbet, al norte (recuérdese que estamos hablando de 1924 y en algunos mapas todavía había zonas en blanco). Y del precio en vidas humanas que hay que pagar en el asedio y conquista de estas altas cotas.

Por aquella época, Nepal no permitía la entrada de extranjeros en su territorio y las expediciones al Everest debían de ser llevadas a cabo por la vertiente norte, dando un largo rodeo por el territorio de Sikkim (India) y el Tíbet. Este país, por aquel entonces independiente y poco visitado por extranjeros, también dificultaba que estos circularan libremente por él. No fue hasta 1919, después de la I Guerra Mundial, que se consiguió permiso del Dalai Lama para acercarse al Chomolugma por la vertiente norte.

Chomolugma desde el monasterio de Rongbuk

Chomolugma/Sagarmatha/Everest desde el monasterio de Rongbuk. Foto: Carsten.nebel desde Wikipedia

En 1922, el Centre Excursionista de Catalunya publica en su boletín 330 las exploraciones al monte Everest hasta aquel momento, recogiendo información y fotografías facilitadas por el «The Mount Everest Committee» de Londres y que posteriormente editó como pequeño libro en forma de separata. Contiene fotografías y mapas de las primeras exploraciones por la vertiente norte (tibetana) de la montaña hasta la expedición de 1922 en la que Finch y Bruce alcanzaron los 8.321 metros de altura.

En 1924, otra expedición inglesa intenta la ascensión del Everest, donde el coronel Norton llegará a los 8.540 metros de altura y en la que desaparecerán, unos días más tarde, los montañeros George Mallory y Andrew Irvine en su intento a la cima.

George Mallory
Andrew Irvine

Ahora, después de casi 96 años, muchos ya sabemos qué pasa y por qué, cuando el ser humano se expone a altas altitudes, pero a inicios del siglo XX se veían las cosas de otra manera y así son contadas por Fedhac.

Dada la curiosidad del hallazgo, lo ponemos en conocimiento del Dr. Ton Ricart, especialista en medicina de montaña y problemas de la altitud, para la valoración de lo que allí se expone y nos permitimos copiar de su página web https://www.maldemuntanya.cat/ lo que escribe:

“Pels qui hem dedicat molts anys a la medicina de muntanya sempre és interessant llegir com veien els qui ens han precedit el que després ha estat la nostra feina. Ara potser en sabem més però si no hi hagués hagut pinya i dosos no hi hagués hagut tresos i ara no hi podria pujar cap anxaneta.

Fa 96 anys, s’escrivia sobre el «Mal de Muntanya».

Sota aquest nom hi era tot. El nom «Mal de Muntanya» incloïa l’altitud, el fred, la deshidratació, la fatiga, la desnutrició, la calor i, fins i tot, la intoxicació per “àcits, azot i nitrat amònic contingudes en quantitats notables a l’aire del cim de les grans muntanyes” (Sic).

Ahora, almenys los especialistas, escribimos sobre los «Mals de Muntanya», en plural.

Sabemos que l’aire de l’altitud no intoxica i que si hi ha trastorns de les funcions corporals es deuen a la manca d’oxígen i de pressió atmosfèrica. I també sabem que el «Mal de Muntanya» té moltes formes, tantes com persones. Formes que poden ser agudes, subagudes o cròniques, pulmonars, cerebrals o vasculars.

Tot aixó sense comptar les congelacions, hipotèrmies, deshidratacions, cops de calor, allaus, precipitacions, trastorns de la immunitat i altres pupes freqüents a muntanya, que considerem que son mals que «passen a la muntanya» però que no son «Mal de Muntanya».

En números posteriores (197 de marzo 1925 y en el 209 de junio 1925), Fedhac seguirá explicando los intentos de las primeras expediciones de los años 1920 al Everest.

Fuentes:

S/autor: Les exploracions del mont Everest. Centre Excursionista de Catalunya, 1922, boletín nº 330.
Fedhac.F: Exploració al mon. Himalaia. Badalota 09/11/1924;178:1-2. https://arca.bnc.cat/arcabib_pro/ca/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1004749
Fedhac.F: La conquista de l’altitud. Badalota 21/12/1924;184:1-2. https://arca.bnc.cat/arcabib_pro/ca/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1004761
Libros sobre el Everest (en inglés): https://nieveyaludes.com/libros-sobre-el-everest-en-ingles/
Libros sobre el Everest (en las distintas lenguas del estado español): https://nieveyaludes.com/bibliografia-sobre-el-everest-en-castellano-catala/
Younghusband, Francis. La epopeya del Everest. Editorial Juventud. Barcelona 1946. Narra la epopeya de la expedición al Everest de 1924, donde desaparecerán Irvine y Mallory en su intento a la cima del mundo.
Expedición británica de 1924 al Everest. https://es.wikipedia.org/wiki/Expedici%C3%B3n_brit%C3%A0nica_al_Everest_de_1924
Notas:
  1. Arbós o Arbós del Penedés es un municipio de Cataluña. Pertenece a la provincia de Tarragona, en la comarca del Bajo Penedés.
  2. Uno de los primeros mapas y descripciones de esta vertiente del Himalaya fueron hechas y escritas por el jesuita catalán Antonio de Montserrat.
  3. Alexandra David-Néel visitará Lhasa en 1924 y publicará sus experiencias de este viaje en 1927 en Voyage d’une Parisienne à Lhassa.
  4. El cuerpo de George Mallory será encontrado en 1999 por una expedición dirigida por Conrad Anker. Otras expediciones en 2001, 2004 y 2005 han intentado encontrar el cadáver de Andrew Irvine, por si tiene la cámara de fotos que pueda demostrar su llegada a la cima del mundo.

NIEVE Y ALUDES